El estilo de vida actual tiene, sin duda, su repercusión en el entorno. Aparte de la necesidad de poner en marcha una acción normativa en el ámbito internacional para alcanzar soluciones globales frente a los grandes retos como el cambio climático o la contaminación atmosférica, es imprescindible que cada uno de nosotros comience concienciándose de sus propios hábitos de consumo, sus efectos y las posibilidades de mejora. Los beneficios serán múltiples, y pueden incluiruna alimentación y modo de vida más saludable, mayor eficiencia en nuestros consumos, reducción de emisiones y mejoras en nuestro entorno…

Este es el objetivo principal de esta unidad didáctica, dirigida a grupos de 3º y 4º de Primaria y basada en el trabajo por proyectos a través de estrategias cooperativas. De este modo los escolares podrán extraer sus conclusiones después de haber analizado la situación ambiental en su entorno más cercano: la escuela. Pero darán un paso más allá de la mera investigación y elaborarán material divulgativo para fomentar el consumo responsable, propiciando y poniendo en práctica la elaboración de instrumentos musicales con material reciclado, la separación de los desechos y la creación de un recetario de comidas saludables.

Pero antes de empezar, se trabajará la motivación y la actitud ante el consumo responsable (“del homo consumus al homo responsabilus”), a través de cualquiera de los documentos gráficos y audiovisuales que se recogen en los anexos de este tema, como el vídeo “De consumidor a consumidor responsable”.

A continuación, se pasará a una fase de análisis sobre los hábitos más frecuentes, es decir, qué comemos y qué deberíamos comer: ¿cuáles son las recomendaciones alimenticias de los agentes de la salud pública? ¿Qué cambios debemos incorporar en la dieta para lograr una alimentación más saludable y con menor impacto medioambiental? ¿Cuáles son los hábitos de consumo en la escuela y en qué medida podemos cambiarlos? Estas reflexiones y propuestas son necesarias para implicar al alumnado como agente de cambio.

Y, para ello, hay que ponerse manos a la obra, como se denomina el bloque de trabajo más práctico de esta propuesta didáctica, en torno a cuatro propuestas de acción muy concretas: eco-retos, eco-divulgadores, eco-activos y el recetario de cocina ya mencionado. En el primer apartado, se hará una labor de concienciación con el fin de desarrollar una actitud crítica ante esta realidad. En el segundo, se propondrán mejoras en los hábitos de consumo de los entornos más cercanos y se diseñarán estrategias para la promoción de hábitos responsables. En el tercer punto (eco-activos), se desarrollará la creatividad, mediante la reutilización de objetos para la elaboración de juguetes e instrumentos. En esta misma línea, se implicará a las familias del centro, para cambiar los hábitos alimenticios y elaborar un recetario saludable.