Es fundamental que el cambio climático y sus consecuencias sean conocidos por toda la comunidad educativa, incluyendo a los niños. Por ello, esta propuesta didáctica se dirige a los alumnos más pequeños de nuestro sistema educativo, los de 3 a 6 años, con una diversa e interesante serie de actividades que podrían trabajarse perfectamente también con los alumnos mayores.

En El cambio climático, la autora se plantea que los alumnos de la escuela infantil aprendan qué es el cambio climático, por qué se produce, cuáles son sus consecuencias, pero, también, que se pregunten qué podemos hacer para evitarlo, cuáles son las soluciones que están al alcance de nuestra mano. Así, la primera de las tres fases de este proyecto va a plantear la puesta en común de ideas previas para introducir el tema: a partir de unas imágenes, se propondrán unos interrogantes para que los alumnos se familiaricen con este fenómeno y empiecen a reflexionar sobre el cambio climático. Para ello, podrán recurrir también a acciones de la vida cotidiana como el uso de los electrodomésticos que tienen es sus casas o del coche de sus padres. En una segunda etapa, se plantean actividades de comprensión para entender cuáles son las causas y las consecuencias de este cambio, para lo que se nos invita a trabajar con el vídeo-cuento El viaje de Kirima, en el que se aborda el deshielo del Polo Norte. También es importante que nuestros alumnos más pequeños entiendan qué es la atmósfera y cuáles con las consecuencias de las emisiones de CO2. En esta etapa, los niños realizarán el que, tal vez, seasu primer trabajo periodístico de investigación, ya que harán una entrevista a un experto en la materia, sobre la que luego redactarán una noticia, que después editarán y difundirán. Asimismo, se propone una actividad de experimentación para comprender cómo se produce el calentamiento global de la tierra por acumulación de gases de efecto invernadero.

Junto a la anterior, la fase más práctica es la tercera y última, en la que se plantean actividades para mejorar la situación y promover acciones a favor de nuestro medio ambiente, desde distintas áreas disciplinares, entre las que cabe destacar: el conocimiento de las tres erres (reducir, reutilizar y reciclar), la clasificación de las basuras, la elaboración de folletos y carteles con información, y un primer contacto con las energías renovables.  Para poner en práctica la teoría de las tres erres, se proponen varios talleres: uno de papel reciclado y tres de juguetes (bolos, paracaídas y cochecitos). Para conocer las ventajas de las energías renovables, como la solar o la eólica, fabricarán un horno solar casero, a base de cajas y papel de aluminio.

Una vez finalizada la realización de esta unidad didáctica, basada en el trabajo por proyectos, con ciertas características del trabajo cooperativo y aprendizaje-servicios, se pondrán en común los resultados y serán valorados, tanto por el grupo docente como por los alumnos, quienes revisarán los conceptos aprendidos, destacarán aspectos que más les han gustado o aportado y darán continuidad a las actividades puestas en marcha.