El uso de medios de transporte contaminantes para nuestros desplazamientos más cotidianos tiene un papel fundamental en el cambio climático. Por ello, se hace necesario que en los centros educativos –ya desde las edades más tempranas- busquemos momentos para la reflexión y la búsqueda de alternativas con nuestros alumnos en el aula. Ésta es la propuesta de La vida en bicicleta, una unidad didáctica que plantea conocer qué es la movilidad sostenible, valorar sus ventajas y fomentar el uso de la bicicleta como medio de transporte.

Se trata de un planteamiento multidisciplinar para alumnos de 4 y 5 años, que trabajarán fundamentalmente en grupo –especialmente en distribución en corro, tan eficaz en la etapa de infantil-, mediante propuestas cooperativas, de trabajo por proyectos y servicios. Los niños realizarán tareas de análisis, reflexiones, prácticas y debates propios de la gran capacidad de interés y motivación que ya muestran a estas edades. Así, comenzarán investigando cuáles son los medios de transporte más utilizados y analizando las consecuencias medioambientes y sociales de su uso, para plantear alternativas, a partir de un proceso previo de reflexión.

Será en este momento del proyecto cuando aparezca su protagonista –la bicicleta-, en torno a la cual se ha diseñado una gran variedad de actividades de distinta índole dirigidas, por ejemplo, al desarrollo de las habilidades motoras para aprender a montar en bici, al conocimiento de las normas de seguridad vial, la mecánica y el funcionamiento del medio, y, en último lugar, al desarrollo de una campaña de sensibilización.

Así, después de haber realizado una encuesta entre toda la comunidad educativa, con el fin de saber cuáles son las formas de desplazamiento más comunes en nuestro entorno más cercano y haber realizado distintos talleres para mejorar nuestra destreza como conductores de las bicis, visitaremos a un mecánico para que nos explique aquellos aspectos fundamentales que, como usuarios habituales de este medio, deberemos conocer: cómo colocar la cadena si se ha salido, cómo ajustar el sillín o qué hay que hacer en caso de pinchemos una rueda. Las familias participarán en otro de los talleres, reparando bicis y construyendo un estacionamiento en las instalaciones del centro. Además, familias y alumnos compartirán un paseo en bici por las calles del barrio, poniendo así en práctica todo lo aprendido.

Una de las actividades más originales y que promueve la participación ciudadana consiste en la carta que los alumnos dirigirán al ayuntamiento de la ciudad y en la que analizarán cómo se ha desarrollado el paseo anterior, valorando los diferentes aspectos y proponiendo mejoras. Esta actividad supone, sin duda, la integración de los niños como agentes de las acciones políticas públicas. Si no lo hacen ya, en esta carta pueden mostrar su interés en participar en el proyecto STARS, que se desarrolla en varias ciudades europeas.

Como cierre del proyecto, y antes de la revisión de todo lo aprendido como propuesta de evaluación del mismo, se propone la puesta en marcha de un premio, con el fin de reconocer los mejores trabajos entre los carteles que serán utilizados para la puesta en marcha de una campaña de sensibilización a favor del uso de la bicicleta como medio sostenible de transporte.