Semana de Objetivo A.G.U.A. (Ayuda a la Gestión del Uso del Agua) es un proyecto planteado para ser trabajado por alumnos de entre 10 y 13 años, a lo largo de una semana, cuya finalidad es sensibilizar sobre nuestro impacto en el consumo diario de agua en el centro educativo, incorporar medidas de mejora en este aspecto y, ¿por qué no?, extrapolar algunas de esas medidas a otros ámbitos.

Para ello, el autor propone una serie de fases de trabajo con diferentes actividades, para las cuales recomienda, en la parte final una serie de cortometrajes, documentales y libros que pueden ser de gran interés para la realización del proyecto. En la fase de presentación del mismo, podemos ver El gran ciclo o El ciclo del agua, unos documentales que ayudarán a entender este concepto y que los alumnos tendrán que llevar a la práctica en la actividad “El día de una gota”: registro del recorrido del agua por distintos lugares (la ducha, el cepillado de dientes, un vaso de agua, etc.). A continuación, se recogerán las ideas que cada uno tenga para ahorrar agua a través de un buzón de propuestas. Los alumnos seguirán calculando la cantidad de agua que se consume y que, en otras ocasiones, se desperdicia, mediante otras actividades, como “La carrera del agua” o “Gotita a gotita… un mar”. Una vez finalizada esta parte práctica, llegará el momento de ponerse manos a la obra y proponer soluciones. De esta manera, en primer lugar, participarán en “MojARTE”, un concurso de elaboración de carteles que se expondrán por las instalaciones del centro para informar del correcto uso del agua y difundir posibles medidas de ahorro de consumo. “Nuestra gotita de arena” supone, a su vez, una actuación más directa en la vida cotidiana del colegio: los alumnos intervendrán desarrollando medidas determinadas, como la instalación de reductores en los grifos o botellas en las cisternas, y comprobarán y calcularán qué ahorro diario real de agua supone este tipo de iniciativas.

Como fase final o de cierre del proyecto se destacan dos actividades. Por un lado, la edición de un vídeo documental con las imágenes de cada una de las actividades desarrolladas a lo largo de la semana, que servirá para difundir tanto la iniciativa como los resultados de la investigación. Y, por el otro, una evaluación gamificada, es decir, a través del juego, mediante un sistema de preguntas y respuestas a los participantes para comprobar la adquisición de contenidos y actitudes responsables frente al uso y el ahorro del agua. Estas preguntas podrían ser del tipo “¿Qué electrodoméstico gasta más agua?”, “¿Cuál es la media de consumo diario de agua en un hogar?”… Si queremos darle más emoción a esta parte final, podemos recurrir a hacer el concurso a través de la aplicación Kahoot, que puede resultar más interactiva y atractiva.

Al final del proyecto se incluyen dos interesantes anexos. Uno, ya mencionado, con títulos de libros y documentales que nos permitirán ampliar los conocimientos sobre este tema. Otro, con una propuesta de rúbricas de evaluación que nos pueden servir de modelo para cada una de las actividades desarrolladas a lo largo del proyecto. Un proyecto que puede resultar fundamental para conocer la realidad del centro educativo y ver cómo podemos mejorarla. El agua es un bien al que tenemos un acceso tan sencillo en nuestra realidad más inmediata –no siendo así en otros entornos geográficos- que nuestros alumnos no son conscientes de que su correcta gestión es imprescindible para poder garantizar su consumo, y que, de ello, además de las administraciones públicas, somos responsables cada uno de los ciudadanos del Planeta.