Experimento sobre el efecto invernadero

Edad recomendada:  7-8 años

Temática: Introducción al cambio climático

Tipología: Experimento científico

Recurso didáctico al que pertenece: ¿Cambios en el clima?

El proyecto ¿Cambios en el clima? nos ofrece distintas actividades para nuestros alumnos de 7 y 8 años. Entre ellas, podemos destacar este experimento científico, en el que el grupo podrá comprender cómo y por qué se produce el efecto invernadero. Para ello, el docente realizará en el aula o el laboratorio un sencillo experimento que el grupo observará con atención para, después, analizarlo y poner en común sus conclusiones. Es recomendable utilizar la ficha de trabajo y la imagen que recogen los anexos 11 y 12 del documento.

Para comprobar el efecto invernadero en nuestro día a día y cómo el calentamiento global es cada vez mayor nos basta con utilizar dos frascos con agua que pondremos al sol durante una hora, con una única diferencia: uno de ellos estará destapado y el otro lo cubriremos con un recipiente de vidrio mayor. Mientras esperamos ese tiempo, el grupo de alumnos irá cumplimentando la ficha de trabajo, en la que recogerán los materiales utilizados, los distintos pasos del procedimiento y redactarán su propia hipótesis (“¿Qué va a pasar con cada uno de los frascos?” que luego comprobarán con el resultado final de la experiencia.

Una vez transcurrido el tiempo previsto, comprobarán en cuál de los dos frascos el agua está más caliente. Por supuesto, será la del frasco que ha estado cubierto. Pero, ¿por qué? A partir de este momento, comenzaremos un interesante proceso de reflexión y debate para llegar a las conclusiones finales y elaborar paralelismos que nos van a ayudar a entender mejor qué es el efecto invernadero. El  recipiente de vidrio que hemos utilizado para tapar uno de los frascos ha atrapado el calor, puesto que ha dejado entrar toda la energía, pero ha impedido que salgan los rayos infrarrojos que producen ese calor. En nuestra atmósfera, el dióxido de carbono y otros gases son los que actúan como si fueran ese recipiente de vidrio. Y, si el docente quiere, puede complicar un poco más esta actividad. ¿Qué sucedería si introdujéramos en el frasco unas velas encendidas que sobrepasasen el nivel del agua?